Tu amor me embriaga,
¡Cómo expide mi ser el hambre por ti!
Dile a la gente que te amé, tocando tu cuerpo con timidez,
Que me presenté ante ti desnuda, como nunca lo había hecho,
Que fui casi tuya, que con el corazón lo he sido,
Me falta mezclar tu interior con el mío.
Yo te amo, te adoro y te odio,
Porque eres así tan de nadie,
Yo quería que fueras sólo de mí.
Suelo pensar que no me interesas,
Que tu boca no me provoca, que ya no existes,
Pero parece que te busco en las calles, en otras caras con otros espíritus.
Dile a la gente de este amor secreto,
Diles que soy yo quien te ama, aunque me tengan lastima,
Aunque te conozca y te sepa claramente mujeriego.
Sé que más de alguna vez querré besarte, incluso perderme en tus brazos
En la envoltura de tus cálidas manos,
Luego te veré con otra,
Terminaré por aprender a ser como tú, de tanto dolor.
Dile a la gente, lo que es no parece,
Otra vez amándote en desilusiones,
Otra vez desearía alejarte o tenerte,
Tu contrato conmigo ni siquiera existe,
No te preocupes conmigo no tienes que aparentar.
Ya deberías de saber que identifico tus bajezas,
Que voy a querer que sufras y de seducirte ni hablar.
Quedaré siempre en lo mismo sin ti, pregúntate si lo que ves en mí es amor,
Mi gran dolor no le digas a nadie,
Sólo me queda esperar a ver que pasa.
Dulce Salgado